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Traducción no es mediocridad

Je suis fatigué de cet être médiocre, sans avenir, sans confiance en l’avenir […].

Palabras de Marguerite Yourcenar en Alexis ou le traité du vain combat, la cual, entre muchas otras cosas, se dedicaba a traducir. Y es que hay mañanas, sobre todo en estas últimas semanas, en las que ha sido bastante complicado mantener el temple y la compostura ante la llegada de ciertas noticias desconcertantes. Y estoy convencido de que muchos colegas sintieron la misma sensación que yo, mezcla de pasmo e indignación, al leer ciertas cosas que me llevan a pensar que la mediocridad se ha hecho más visible que nunca en el mercado de la traducción.

Pero no sólo visible, sino vanidosa, descarada y segura de sí misma, hecho que todavía toca aún más las narices. Mediocridad con sello español e internacional, auténtica denominación de origen, sin fronteras, y con el sello «crisis de la mejor calidad» en el anverso del paquete, que se vea bien. Prometo no hacer publicidad explícita de los que perpetran tales despropósitos —sería ya la monda que el SEO de Google aupara los ofertones de esta gente a los primeros puestos—, pero permitidme que me desahogue siguiendo el consejo médico muy sabio que dice que retener mala leche en el cuerpo es mal asunto, que luego se pone agria y a ver quién se la toma. Y mi caso todavía es más apremiante: intolerante a la lactosa y con unos retortijones de la leche.

«La mediocridad es asín»

Leí la semana pasada que una agencia de las grandes ofrecía descuentos a sus clientes con el firme propósito de ajustarse a la realidad del mercado. ¿Cupones descuento? ¡Toma ya, cuánta consideración para con la clientela, cómo miran por ellos para que la cuesta de enero les sea más leve! Pero, digo yo, sin ánimo de ser quisquilloso, ¿esos descuentos sólo se aplican a los clientes? Ay,… pobres diablos de alma buena… que San Jerónimo os pille confesados y haga de vosotros unos traductores de provecho por intercesión de San Cacahuete Bendito. Había por ahí otra oferta muy molona ella, que animaba a traductores de todos los idiomas a traducir correos electrónicos con posibilidades de poder hincarle el diente a textos técnicos de mayor entidad.

¡Átenme al asiento que no quepo en mi gozo, pero esto es un ascenso profesional en toda regla! El problema de todo esto es que la web corporativa, esa ventana al mundo donde no sólo hay que ser serio sino parecerlo, era un Frontpage pobretón tirando a indecente hecho en un par de horas. Huele a especialización en traducción fraudulenta, de correos poco lícitos, llamémosle spam. Pero, ¡ojo!, no se nos ocurra ser desagradecidos —que es de malnacidos— pues nos ofrecen una generosa promoción laboral para poder ingresar, en olor de multitudes, en el Olimpo de los traductores técnicos. ¡Qué nivel, Maribel!

Y no me quiero olvidar de aquellas empresas que ofrecen día tras día, como una oportunidad única de trabajo, traducciones urgentes a tres céntimos la palabra desde una lengua A «de menor circulación», —como bien diría Catalina Illiescu— hacia una lengua B más corriente. ¡Claro que sí, tres céntimos por «posibilidades de conseguir colaboraciones a largo plazo»! Con estas ofertas irrechazables, ¿cómo no vas a trabajar con ellos si ofrecen colaboraciones a largo plazo? Qué locura renunciar a esa estabilidad que todos ansiamos y con los cinco millones de chuzos de punta que están cayendo, más vale pájaro en mano que ciento volando, dirían unos. Pero, perdonadme si hoy estoy protestón, pero no vendo mi alma al diablo por cuatro chavos, que en el infierno hace mucho calor y a mí me baja la tensión y encima te pinchan en el culo con tridentes. Que no, que no, que prefiero este invierno arrebujado en mi batamanta y pijama traductoril.

¿Y qué me decís de esas empresas que recortan o directamente no pagan las repeticiones? Claro, quedamos bien con los clientes pero ¿qué pasa con esos pobres traductores que sí tienen que reflejar esas coincidencias en su traducción y contextualizarlas todas? Apliquemos una regla de tres simple: si hay recortes de un 50% en las repeticiones en vez de escribir en mi traducción «abusos de MDMA», me corresponde comerme seis letras y dejaré «abusos». Sin acritud, claro. Pero lo mejor está por llegar, ya que la necesidad agudiza el ingenio, y en esto hay verdaderos artistas.

Hace poco leí que una agencia ofrecía tarifa plana de traducción, es decir, establecimiento de una tarifa fija para todo tipo de traducciones. ¡Qué visión empresarial! ¡Tiembla Zuckerberg! Mismo tratamiento para una traducción de un libro sobre geodesia geométrica que un folleto turístico de Valencia. Lo veo, lo veo: c’est l’avenir ! Y que ni a Yourcenar ni a nadie se le ocurra decir que esta idea es de mediocres porque, sin duda, carecen de ese gen del triunfador que permite desarrollar esa perspectiva inalienable que todo visionario ha de tener en los negocios.

Ejemplo de ortografía «de migrante»

Bueno, ya, paro. Suficiente con estas muestras de que el dumping existe y hay gente dispuesta, muy dispuesta a reventar el mercado de la traducción. Mi mala leche se diluye y mi tripa comienza a rugir, pero de hambre. Sí, queridas y queridos, tengo hambre pero de trabajar con honestidad y sentirme valorado por aquello que sé y quiero hacer. No me valen excusas. No quiero ser esclavo de una tarifas/sistema basadas en la mediocridad y en el menudeo. Que no, que no y que no. Para aquellos que estéis asomando la cabecita al mundo de la traducción, como yo y tantos otros, compraos un collarín resistente a hachazos, que más de uno querrá desmocharos y quedarse con vuestra cabeza como trofeo. Y sobre todo, haceos con una escopeta cargada de dignidad y disparad balas de respeto por vosotros mismos y por la profesión de la que queréis vivir. Que ese «ser mediocre» de arriba ni os posea ni os influya, porque ni tiene futuro, ni confía en él.

37 Respuestas to “Traducción no es mediocridad”

  1. Patricia dice:

    Muy buena entrada, Rai. Yo estos días reflexiono mucho sobre este tema y trato de ser mejor y en no mucho tiempo ser lo que quiero en esta profesión. Por ganas no será. Desde luego si uno quiere lo conseguirá tarde o temprano.

    Felicitaciones y un abrazo,

    Patricia

    • Rai Rizo dice:

      Gracias por comentar, Patricia.
      Han sido unos días de mucha reflexión en los que también uno se plantea muchas cosas pero, desde luego, no bajarse literalmente los pantalones. El hecho de que seamos jóvenes, recién llegados o como se quiera llamar, no significa creer que los ejemplos reales de mi entrada son los únicos argumentos laborales que podamos manejar.
      ¡Un abrazo!

  2. Como siempre, tus entradas se pasan en calidad de redacción y escritura.
    Yo me compré la escopeta de dignidad y, aunque a veces se me acaban las balas y el pedido tarda en llegar, últimamente la he utilizado bastante. A lo mejor es por eso que no he encontrado clientes nuevos, porque todos salen corriendo al ver mi escopeta. Pero da igual, dicen que en las montañas de Europa hay buenos osos para cazar, y que, dicen, se alimentan de balas de dignidad y que, si les tratas bien, se dejan cuidar y mimar, así que, yo he cogido ya mi escopeta y me he ido en busca de esos osos. Siempre he querido tener un osito como mascota.

    • Rai Rizo dice:

      ¡Me encanta tu fábula, Curri! Gracias por tus comentarios siempre tan agradecidos 😀
      Es cierto que muchos huyen al descubrir que te sobra dignidad profesional, pero a esa gente no conviene llamarle «clientes», más bien otra cosa. En la vida real también hay gente que es rechazada por tener principios, ilusiones y metas honestas pero, en fin, ¡qué te voy a contar, nada nuevo!
      Y sí, mi escopeta también está cargada y no sabes la de cartuchos de reserva que guardo…

    • Rai Rizo dice:

      ¡Gracias, Javier! Veo que te estrenas comentando en el blog y sólo puedo decirte que para mí es un placer tenerte por aquí. Espero leerte más a menudo.
      ¡Saludos!

  3. Me alegro tantísimo de leer esta entrada… parece que me leíste el otro día, con mi lema “La superioridad de la mediocridad”. Si bien es una pena, está en todas partes. Desgraciadamente, es fácil pasarse al lado oscuro: si ese lo hace y triunfa, yo también (y más si cabe). Por doquier veo ensalzamientos olímpicos no merecidos, mientras las pobres hormiguitas guardamos para el invierno sin bajarnos del burro, haciendo lo que mejor sabemos hacer: ganarnos la vida con honradez y profesionalidad, dando pequeños pasos con cautela y esperando un futuro mejor.
    El mundo de la traducción está corrupto porque nos hemos dejado corromper. Yo resisto y espero encontrar entradas como estas que me hagan no caer en el Laberinto de Alicia…
    Un abrazo, Rai 🙂

    • Rai Rizo dice:

      «El mundo de la traducción está corrupto porque nos hemos dejado corromper».
      No puedo estar más de acuerdo. El otro día en la charla que dio Xosé Castro en la UA decía que el mundo de los profesionales de la traducción pecaba de quejica, pero viviendo esa típica escena que se da en los bares formando corrillos e intentando arreglar el mundo. Otra verdad tan grande como un templo. Quejarse de puertas para adentro o simplemente quejarse entre colegas de profesión no va a arreglar nada. Se perpetúa el problema, no se aporta ninguna solución y el resultado es frustrante. Hay que quejarse, denunciar y actuar.
      Xosé decía que si veíamos una mala traducción en cualquier sitio, nos horrorizábamos, la criticábamos, pero no actuábamos para revertir esa situación, la culpa era totalmente nuestra como profesionales que éramos. Todo dicho queda.
      ¡Otro abrazo!

  4. melaniabt dice:

    Simplemente genial 😉

    Hace unas semanas envié mi CV a una agencia italiana y ayer me informaron de que me incluían en su base de datos. Al intentar indicar en mi ficha una tarifa de traducción razonable (razonable para cualquier traductor), la página web me decía lo siguiente:
    “Accept a lower rate: we can offer you more work”. ¡Si es que se preocupan por el traductor y todo y no quieren que se quede sin trabajo! Pero lo de pagárselo bien… ¡eso ya es otra historia!

    Yo estoy empezando y alucinando a partes iguales, pero es un placer leer opiniones como la tuya y saber que todo esto, aunque nos lo vendan como tal, no debería ser lo normal.

    Un saludo,

    Melania

    • Rai Rizo dice:

      ¡Ánimo, Melania!
      A mí me pasó lo mismo hace poco con una agencia de traducción supuestamente seria. Me indicaron que les interesaba mi perfil profesional, pero todo falló a la hora de proporcionar mis tarifas. Me dijeron con toda amabilidad que si no las reducía «notablemente» no podrían incluirme en su base de datos. Con la misma amabilidad les dije que no me interesaba su oferta y a otra cosa mariposa. Hay tarifas bajas o muy bajas, sí, pero en tu mano está no ser mediocre.

  5. Tahía dice:

    Excelente entrada, muchas gracias por compartir tu experiencia como traductor con el mundo.

    Tendré muy en cuenta todo lo que leí aquí cuando llegue el momento de empezar a trabajar, me encanta la traducción y no voy a dejar que alguien pase a llevar lo que me gusta con ofertas mediocres. Mi dignidad profesional siempre estará muy alta.

    Saludos desde Chile,

    Una estudiante de Traducción.

    • Rai Rizo dice:

      ¡Gracias por comentar, Tahía!
      Me alegro mucho de que te guste la traducción, que quieras ser honesta y vaya por delante tu dignidad profesional.
      Es muy importante que los estudiantes sepan que tienen capacidad para elegir y que no tienen por qué subordinarse a ciertas condiciones abusivas del mercado.
      ¡Suerte con tus estudios y mantén siempre el mismo ánimo!

  6. Chapeau, Rai! No se me ocurre otra cosa mas que aplaudirte. Simplemente genial. Yo estoy harta de recibir tarifas irrisorias de 0.04 para traducciones de ES>RU o que me rebajen la tarifa casi a la mitad. ¡No, señores, no! Los traductores también comemos, dormimos y vivimos como los demás, lo suyo nos ha costado sacarnos la carrera. Te piden el oro y el moro, pero a la hora de pagar te regatean hasta el último céntimo.
    ¡Grande, Rai!

    • Rai Rizo dice:

      ¡Gracias, Cris!
      Demostrar que ofreces servicios serios y profesionales muchas veces es una tarea imposible. La negociación siempre es posible entre profesionales, pero el regateo es intolerable.
      ¡Besos!

  7. Nathalie FC dice:

    Hay que ver qué bien escribes…
    Sabes que también estoy subida a ese barco de dignidad y que me indigno muy mucho al ver ofertas del tipo que describes. Ya es hora de decir alto y claro que nuestro trabajo tiene mucho valor y que no, ni lo puede hacer cualquiera que sepa “un poco” de inglés, ni se nos puede regatear hasta límites absurdos.
    Somos muchos los traductores indignados y que se nos oiga (o lea, en este caso) 😉

    ¡Un beso!

    Nathalie.

    • Rai Rizo dice:

      Claro que no, Nathalie, no hay que callar. Que se perciba que hay profesionales dispuestos a luchar por lo que creen, estableciendo ellos y solo ellos el precio de su trabajo, sin coacciones.
      Es como el que entra a un restaurante que ofrece el plato a 60 Eur y asegura que él va a cenar entrantes, primer, segundo plato, postre, café, puro y licor por 30 Eur y no piensa ofrecer ni un céntimo más. Me imagino cuál sería la reacción del dueño del restaurante. Pues así deberíamos reaccionar nosotros.
      ¡Besos!

  8. olguita dice:

    No estoy sola. Vive Dios! me alegra saber que no estoy tomando decisiones equivocadas. qué alivio. Gracias.

  9. Rai:

    Siempre con ese estilo que te caracteriza, has dado en el clavo. Me alegra ver que muchos tenemos las ideas claras. No perdamos nuestros principios y no cedamos ante las dificultades. No existe un único mercado de la traducción. Lo importante es tener claro en qué segmento queremos situarnos e ir a por todas.

    • Rai Rizo dice:

      Me hace mucha ilusión que comentes en mi blog, Martine. 🙂
      Tú misma has dado la clave: no hay que pensar que existe un mercado único. Si por algo se caracteriza la traducción es por su heterogeneidad. Pero es mucho más sencillo entrar en la dinámica de abusos porque es la más evidente.
      Hay que buscar con perseverancia y descubrir que siempre hay alternativas para todo.

  10. ¡Rai fan club ahora mismo! Cómo me encanta leerte : D
    El tema de la web aquella fue de lo peor que habremos visto todos en la vida, ya el diseño lo decía todo, el problema es que alguien picará. Y es muy triste que haya gente tan desesperada como para hacer eso. Me resulta curioso el terror que le produce a algunos licenciados coger las maletas y largarse a Canadá, por ejemplo, donde hay oportunidades a patadas, pero que sin embargo se lancen a manos de este tipo de gente claramente malvada y estafadora porque “no queda otra”. ¡Nunca lo entenderé!

    Nada, nada, nosotros a lo nuestro : )

    • Rai Rizo dice:

      ¡Gracias, Nieves! A mí también me encanta tu forma de escribir (flores, flores…) 😀
      La respuesta a todo lo que expones creo que se llama comodidad. Es más sencillo acogerse al «es lo que hay» y no preocuparse por buscarse las castañas en otros lugares que parecen demasiado misteriosos. Y no solo es cuestión de coger las maletas y marcharse (que también) sino de no centrarse exclusivamente en el mercado nacional, por ejemplo. Hay mucho por descubrir.

  11. ¡Entrada cinco estrellas!

  12. Agnes Lenkey dice:

    Como ha comentado Melania, ¡simplemente genial! Gracias por hablar por todos nosotros y reflejar parte de nuestra realidad diaria.. Como Melanie, yo también estoy empezando y alucinando a partes iguales, antes no traducía como autónoma y no me enfrentaba a algunas dificultades a las que, veo, todos nos enfrentamos.. ¡Gracias por hablar en nuestro nombre también! Me he armado con la escopeta!!!!

    • Rai Rizo dice:

      ¡Encantada, Agnes!
      No era mi intención inicial hablar en nombre del colectivo, sino soltar la mala baba que tenía en el cuerpo esa semana. En otras palabras: redactar una entrada terapéutica. Pero, no lo voy a negar, me encanta que la gente se sienta identificada con el escrito. Eso es porque hay mucha gente dispuesta a defender su trabajo con honradez.
      Muchas gracias por tu comentario.

  13. Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar. Y punto pelota. Que cada uno haga lo que su conciencia y su situación personal le dicte. Yo ya no me indigno por estas cosas; prefiero dedicar mi tiempo a labores más productivas: buscar clientes que merezcan la pena, ser mejor traductora, leer un libro, cortarme las uñas, dejar un comentario en esta excelente entrada.

    Saludos,
    Isabel

    • Rai Rizo dice:

      Tienes mucha razón en tus palabras, Isabel. Se nota donde hay experiencia.
      No hay duda de que el mercado de la traducción es libre y podemos decidir con quién trabajar y con quién no. Pero lo que me parece peligroso es que el mercado de lo mediocre, las baratijas y el regateo se presente como la única alternativa o, peor aún, sea contemplado como tal por profesionales. Porque lo parece y hay ciertas plataformas que lo fomentan.
      Y oye, que uno se siente halagado cuando le dicen que merece la pena comentar en esta entrada. ¡Muchas gracias!

  14. Auxi dice:

    Bravo por tu entrada con la Yourcenar, gracias por rescatarla, y por citar el Alexis. Enhorabuena por tu blog, que es estupendo y leo con mucho interés. De mediocre, nada. Enhorabuena y felíz cumpleaños.

    • Rai Rizo dice:

      Gracias por todo lo que dices, Auxi. Muy halagador. La Yourcenar, como dices, me venía que ni pintada para encabezar esta entrada pues, como Alexis, estoy cansado de tanta mediocridad.

  15. Muchísimas gracias por esta entrada, Rai. Da gusto leer cosas tan pertinentes escritas en una prosa tan accesible y a la vez tan cuidada. Respecto al fondo del asunto, no haces más que recordar lo evidente, que pese a ser evidente parece que hace falta recordarlo. Había leído un par de entradas sueltas de tu blog, ¡pero prometo que ahora no voy a dejar escapar ni una! ¡Gracias!

    • Rai Rizo dice:

      ¡Gracias a ti, Juan! Siempre viene bien recordar ciertas cosas que a veces parecen algo difuminadas por determinadas circunstancias. Esa semana tenía mucha mala leche encima y quise diluirla con un poquito de sorna, que las cosas cuando vienen algo mal dadas, sin un poquito de humor, se hacen insoportables. 😀
      Me encanta que me digas que vas a seguir el blog a partir de ahora. Espero estar a la altura. 🙂

  16. Enhorabuena por esta artículo,(que no entrada) Rai.
    Verdades como puños que en los tiempos de buitrerío descarado que corren deberían ser denunciadas mucho más a menudo tal y como lo has hecho tú. Es decir, sin hacer publicidad del pecador pero que la gravedad del pecado sea descrita con tal fuerza que cuando alguien se encuentre con la carroña expuesta por estos buitres del mercado sepan lo que se están tragando: no “mediocre traducción fast food” sino, directamente, pura mierda industrial.
    Estoy empezando a hacer una lista selecta de los mejores blogs docentes, investigadores y profesionales sobre traducción, es decir de todos aquellos blogs que realmente escriben artículos, reflexiones, notas y no simples “entradas”. Me está costando hacer la lista porque últimamente no hay semana que no descubra un nuevo blog sobre traducción cuya escritura creativa merece ser difundida. Pienso estrenar la susodicha lista para cuando active el nuevo diseño de mi nueva web. Permíteme adelantarte que tu blog,,junto con ya unos cuantos, ocupa un puesto.
    Lo dicho, enhorabuena, Rai.

    • Rai Rizo dice:

      Efectivamente, José. Denunciar este tipo de prácticas abusivas debe ser un ejercicio casi catártico, de hecho para mí lo fue. Nos cargamos de energía negativa, leemos que ofrecen tarifas que no hay por dónde cogerlas por trabajos de cierta entidad y, lo peor, sabemos que habrá incautos que no contemplarán otra opción. Por eso creo que es necesario no callarse. Al menos para poner en práctica «el que avisa, no es traidor» y que cada cual discrimine según sus criterios profesionales. Traductores que están empezando como yo y ven esto, en vez de deprimirse, deberían rebelarse y ni mucho menos plegarse a estas condiciones.

      Por otra parte, gracias por contar con mi blog en tu futura web, José. Viniendo de ti es un gran honor y aún más sabiendo la cantidad de bitácoras que, como dices, están saliendo a la luz últimamente con tantos y tan buenos contenidos. Por mi parte, aquí seguiré practicando el «pienso, luego escribo». 😉

  17. Javier Arróspide dice:

    Qué entradón, sí señor. Rai, ayer mismito descubrí este blog y me parece que, como dice curri, “se pasa”. Te animo a que sigas reflexionando en voz alta y de paso nos hagas “Rai-r”. Vale, chiste, malo, pero me tienes que perdonar que estoy de domingo mañanero… :-D.

    • Rai Rizo dice:

      Gracias, Javier 😀 Encantado de que te hayas dejado caer por aquí.

      Esta entrada representa perfectamente el proceso evolutivo entre el homo afligido y el homo sorna. Soy de los que prefiero poner una sonrisa ante ciertas actitudes, ya que ponerse en plan quejicoso termina resultando muy cansino. Y si te has «raí-do» leyéndola, mejor que mejor. 😀

  18. Javier Arróspide dice:

    Como demuestra el hecho de que me haya comido la mayúscula de la pobre Curri…

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