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A los traductores… nos sobran los motivos

Realmente hay muchos motivos para estudiar la carrera de Traducción e Interpretación. En los últimos años de carrera, asistí a una charla-coloquio organizada por el Departamento de Traducción e Interpretación de la Universidad de Alicante al término de la cual los asistentes recibimos un listado, que ya no conservo, con una relación de posibles salidas profesionales. Probablemente es uno de los listados más amplios de oportunidades laborales que he visto nunca. A día de hoy, todavía guardo en mis recuerdos de adolescencia cómo mis seres queridos me repetían a modo de cantinela casi proverbial la siguiente sentencia: “Els idiomes t’obriran moltes portes”.

Todo el mundo lo sabía. Yo también lo sabía y así fue cómo empecé a madurar la idea de estudiar la carrera de TeI. Paralelamente, desarrollé un interés creciente por ser licenciado en Historia pero desistí de esta idea al vislumbrar un futuro profesional incierto, y en cierto modo, desolador. Una vez metido de lleno en la licenciatura de TeI, siempre tuve claro mi deseo de dedicarme profesionalmente al mundo de la traducción a medio o largo plazo una vez finalizado el grado universitario.

La docencia nunca ha sido una de mis prioridades. Sé que bastantes compañeros han dado este paso y se dedican, con mayor o menor fortuna, a la enseñanza de idiomas. Otros —muy pocos—, seguimos intentando abrirnos paso en el tortuoso camino de la traducción a base de tocar puertas y abrir ventanas sin descanso. Jamás a nadie se le ocurrió decir que la singladura del traductor iba a estar exenta de sinsabores y decepciones. En los años que llevo de licenciado, ya me ha tocado vivir en primera persona alguna de las amargas experiencias que nos contaban los docentes en clase y que nosotros, ingenuos estudiantes, no nos terminábamos de creer.

Muchos fueron los valores que aprendí en el transcurso de la carrera de TeI pero no es mi intención elaborar un listado que exhiba las bondades de estos estudios para, ni mucho menos, convencer a nadie de nada. Ahora bien, si hay algo que me ha aportado el estudio de TeI eso debería englobar principios capitales como la tolerancia, el respeto y la amplitud de miras. Estos objetivos, que no vienen marcados en ningún plan de estudios inicial, forman parte de las profundas enseñanzas a nivel humano y personal que es capaz de proporcionar una licenciatura como ésta.

Más allá de la competencia profesional que adquiramos y pulamos con el paso de los años, lo realmente mágico y maravilloso es darse cuenta de que todos los idiomas y lenguas del mundo deben ser empleados como símbolos universales de la diversidad humana, imprescindibles a la hora de tender puentes entre las diferentes civilizaciones y nunca como pretexto o arma arrojadiza de ciertos grupos sociales profundamente politizados. TeI me enseñó que un idioma no puede ser ultrajado sirviéndose de él como elemento de marginación y desprecio pero, ya se sabe que, “cuanto más pequeña es la mente, más grande es la boca”.

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11 Respuestas to “A los traductores… nos sobran los motivos”

  1. Me encanta como escribes. Mucho. Y, sobre todo, sin faltas ycon un texto muy ligero.

    Me añado tu blog (que no conocía y descubrí por Crisitina, otra alicantina) y me lo añado a la lista de “blogs a seguir”.

    Un saludo.
    Curri

  2. mistermagusina dice:

    Qué pena que las carreras de letras estén tan infravaloradas… Un besito

  3. Carolina dice:

    La última parte me recuerda a una más que recomendable entrada en El Traductor en la sombra: “La maldad de la lengua” (http://eltraductorenlasombra.wordpress.com/2011/01/19/165/). Y en cuanto a TeI, desde luego es un placer para los que amamos las lenguas, su diversidad y su riqueza.

    ¡Saludos!

    • rairizo dice:

      Con Isabel estudié en el mismo Instituto y luego coincidí con ella en algunas asignaturas troncales de TeI. Es de Novelda como yo y ya en el Instituto apuntaba maneras.

      Muchas gracias Carolina por conducirme a su Blog. Me alegra que hayamos coincidido en algo que considero capital a la hora de abordar el tratamiento de las lenguas.

  4. Totalmente de acuerdo. La principal razón por la que adoro los idiomas es la posibilidad que nos da de comunicarnos con gente muy diferente, de culturas y lugares diferentes (genial la palabra “diferente”, ¿verdad?). Traducción e Interpretación es una carrera cargada de humanidad.

    Agrego tu blog al mío, de reciente creación.

    Enhorabuena 🙂

    • rairizo dice:

      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      A partir de ahora también seguiré tu Blog. Me ha gustado mucho la entrada que has dedicado a las faltas de ortografía.

      • ¡Hola, Rai!

        Acabo de descubrir tu blog de casualidad, lo cual ha sido una grata sorpresa. Siempre es un placer encontrarse con antiguos compañeros de carrera en el universo cibernético, más aún si también fueron compañeros de instituto y, además, son del mismo pueblo que una servidora. 😉

        Veo que tu bitácora tiene apenas un mes de vida. He leído ya unas cuantas entradas y, al igual que a Curri, me encanta cómo escribes, con un estilo casi literario y muy cuidado. También las reflexiones que planteas son sumamente interesantes. La mayoría de los blogs que sigo, e incluso el mío propio, abordan la profesión del traductor desde un punto de vista más práctico y pragmático, así que me gusta mucho que tu bitácora tenga un toque diferente y trates el tema de la traducción de una forma más «metafísica», reflexiva y personal.

        Prometo seguir tu blog con asiduidad y te invito a que también visites el mío. ¡Mucho ánimo con las futuras entradas y mucha suerte en tu trayectoria profesional!

        Saludos,
        Isabel

  5. Eli aka Negra Cabreada dice:

    Vaya Rai, no sabía que tuvieras un blog, enhorabuena porque está super currado, besos

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